Para los niños el yoga, termino que significa unión, es una práctica lúdica que los ayuda a mantener la conciencia de su equilibrio emocional, afectivo y psicológico.
En un sistema social donde los aspectos de la competencia, la comparación y la crítica, tienden a disgregar y fraccionar los aspectos de la vida, la psiquis humana se ve sometida a un elevado esfuerzo para poder mantener la integridad del ser, generándose de esta manera un espacio natural para el stress y la angustia.
A través del juego, los niños se relacionan con las técnicas de pranayamas, (respiración), los drysthis (puntos de concentración) y las asanas (posturas físicas), para entrar en una dinámica armónica donde todos estos aspectos son uno solo en el juego, logrando así incorporar de manera entretenida la conciencia de la unidad y de la integridad de su condición natural de ser niños felices.
Cuando un niño se expone a si mismo con honestidad y conciencia de su integridad, tiene una tremenda oportunidad de expresar sus capacidades en plenitud, haciéndose eficiente y emocionalmente inteligente, sin hacer que el rendimiento social, lo estrese, o lo enferme.
Hoy cada día más, el yoga se ha mostrado como una herramienta sumamente útil, para dar a los niños una técnica de autoconocimiento y desarrollo, habiendo ya varias instituciones educacionales a través del mundo que la han incorporado como parte de su currículo educacional.